martes, 4 de septiembre de 2007

Introduccion

Mediante la creación de este blog se pretende informar sobre la situación actual del medio ambiente de la ciudad de Bogotá. Se dividió el tema en 4 aspectos críticos y en primer lugar se hará una descripción general de lo que sucede en cada uno de ellos. Posteriormente, se evaluarán estrategias para su solución -en la medida de lo posible- que serán aplicadas dentro de un marco de campaña política propuesta por algún candidato para una elección política.

Contaminación Visual


Contaminación visual
“La contaminación visual, constituida principalmente por avisos comerciales, puede causar desasosiego, malestar, deteriorar la calidad de vida.”
“A lo largo del tiempo se han desarrollado unas relaciones entre los empresarios valleros y algunos Concejales y Congresistas, que impiden que se legisle en bien de las mayorías.”
“ En una buena parte la nueva imagen de la ciudad, se debe a la eliminación de decenas de miles de avisos publicitarios ubicados en espacio público que la contaminaban: miles de pasacalles; relojes con publicidad en los separadores de las avenidas; publicidad pseudo-cívica, como avisos con alusiones ecológicas, o avisos con llamados a proteger a los ciclistas, canecas con propaganda en los CAI de la policía, vallas que incumplían incluso las laxas normas, también se han removido cientos de casetas de ventas, algunas de las cuales tenían totalmente deteriorados sectores como la carretera a la Calera, algunas vías de Kennedy, invasiones sobre cesión del ferrocarril en varios sectores, para solo mencionar unos casos.” “Porque era tradicional en la ciudad, que lo primero que se recortaba cuando había escasez de recursos, era el mantenimiento de parques y separadores.”

Manejo de Residuos Sólidos

El manejo de los residuos sólidos es una responsabilidad de todos, tanto de quienes
los generen como de quienes les corresponden atender la prestación del servicio de
aseo en todos sus componentes. Sin embargo, ni los unos ni los otros han tomado
verdadera conciencia de la grave problemática que ha significado y que sigue siendo
el descuidado manejo de los residuos sólidos en Colombia, en donde se generan
diariamente cerca de 27.500 toneladas de residuos sólidos, de las cuales el 40.7%
(11.150 toneladas) se producen en las cuatro grandes ciudades capitales1. La
producción de residuos en el resto de las capitales departamentales, representa el
18.7% del total nacional y el 40.6% se genera en los 1.054 municipios restantes2.
Ni las amas de casa, ni los empresarios, ni los comerciantes, y lo que es mas grave
aún ni las autoridades en la generalidad de los casos tienen mayor preocupación por
resolver de forma integral, adecuada, perdurable y efectiva el manejo de los residuos
sólidos, comúnmente conocidos como “basuras”.
Como si la situación no fuera suficiente, a esta preocupante realidad se le suma la
continua e intensa presencia de “expertos de maletín” en el manejo de las “basuras”
que proponen en el mejor de los casos tecnologías de difícil adopción, incluso por
países con ingreso per cápita altos, y en otros, fórmulas mágicas que ni ellos mismos
entienden pero que promocionan en el afán de lograr concretar contratos jugosos de
consultoría con algunos municipios desprevenidos.


Es cierto que las “basuras” son un potencial de ingreso significativo, no tanto como se
quiere hacer ver en foros y seminarios, prueba de ello es que muchos habitantes de la
calle han encontrado en el “reciclaje informal” una forma de sustento para sobrevivir,
pero mucho más lo han advertido quienes explotando a aquellos, sometiéndolos a
condiciones infrahumanas de trabajo, reciben los verdaderos y jugosos beneficios de
esta actividad informal. Esto no es otra cosa que la explotación de la pobreza
absoluta, y por ello hay que decirlo con claridad, ese es un sistema de
aprovechamiento -reciclaje informal- que no debe ni puede fomentarse.
Como se dijo, todos tenemos gran responsabilidad en la solución del problema, pero
la verdad es que el Estado, en cabeza de los municipios y distritos, es el llamado a
liderar y gestar la solución adecuada para el manejo de los residuos sólidos de
manera integral. En buena hora el Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo
Territorial con la expedición del Decreto 1713 de 2002, introdujo el concepto de
gerencia en el tema y definió la necesidad de adoptar un instrumento de planificación
valioso como es la obligatoriedad de que los municipios y distritos formulen, adopten,
pongan en marcha y mantengan actualizado su respectivo Plan de Gestión Integral de
Residuos Sólidos, PGIRS, el cual si bien tiene una connotación municipal es
recomendable y perfectamente posible promover soluciones de carácter regional,
conforme lo ha señalado el Ministerio en la definición de su política en la materia.
Debe llamarse proactivamente la atención de las autoridades locales en el sentido que
esta obligación no debe asumirse como una exigencia legal de producir un documento
más. Es en realidad la definición debidamente planificada de cómo abordar en el
municipio y en la región el manejo integral de los residuos sólidos, de manera que
dependiendo del rigor con que se aborde este trabajo, y en eso ayuda mucho la
metodología que el Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial adoptó
con la expedición de la Resolución No. 1045 de 2003, los resultados del mismo
podrán advertirse con un claro efecto en el mejoramiento de la calidad de vida de sus
habitantes.
Es preciso que los alcaldes y concejos destinen recursos significativos para abordar
de forma efectiva la solución de este problema ambiental, del territorio y social, a lo
que están en la obligación y deber de contribuir las gobernaciones y las corporaciones
autónomas regionales como las unidades ambientales urbanas.

Contaminación del Aire

Al hablar de contaminación del aire, la comunidad científica hace referencia a todo un conjunto de sustancias que lo afectan, como el monóxido de carbono y óxidos de nitrógeno. Según un diagnóstico realizado por el Centro de Investigación en Ingeniería Ambiental (CIIA) de la Universidad de los Andes, el aire de la ciudad es afectado, principalmente, por partículas pequeñas que están suspendidas en el aire y que se denominan PM (Material Particulado).Según Eduardo Behrentz, director del CIIA, al analizar las mediciones de la red de calidad del aire del Departamento Técnico y Administrativo de Medio Ambiente (DAMA) y el listado de contaminantes criterio, establecido por el Ministerio de Medio Ambiente, el diagnóstico encontrado fue que el aire de Bogotá no se ve afectado por contaminantes como el monóxido de carbono o por los óxidos de nitrógeno sino, específicamente, por el PM.Para el caso de Bogotá, los investigadores contaron con 13 estaciones de monitoreo permanente de contaminantes manejadas por el DAMA. Todas tienen equipos que hacen reconocimiento continuo mediante sensores que residen en una cabina. “No es igual la medición que se hace en el norte que en la zona industrial, pues dependiendo del sitio y de las fuentes de emisión que allí se encuentren, varían los tipos de contaminantes. La medida para determinar el nivel de “contaminación por PM, por ejemplo, son las micras, y cuando éste es inferior a 10 supera los filtros naturales del cuerpo humano y puede llegar a producir afecciones pulmonares. Por ésta razón, se hace control de PM10 en las 13 estaciones”, explicó Ernesto Romero, profesional de la subdirección ambiental sectorial del DAMA.

El problema
De acuerdo con Romero, en la ciudad se ha presentado exceso a nivel de ozono, de manera esporádica, mientras que en el caso de PM el nivel es alto cuando se estudian los promedios anuales. Así que una persona que está expuesta a una alta concentración en periodos largos de tiempo, puede generar afecciones crónicas en la salud, consecuencia que no se manifiesta en periodos muy cortos. Ahora, ¿de dónde viene el material particulado, cuáles son las fuentes de emisión?. “El PM, al igual que los contaminantes criterio son, en parte, el resultado de procesos de combustión, así que el aspecto más significativo de contaminación del aire se encuentra en el uso de tecnologías que quemen combustibles fósiles (carbón, gasolina, diesel y gas natural), como las fabricas o los vehículos, aclarando que el proceso es distinto para los dos casos.”, explicó Behrentz. Teniendo en cuenta que el mayor impacto de contaminación por PM es generado por la flota vehicular, la línea de investigación del CIIA, actualmente concentra su estudio en las fuentes móviles (vehículos). Tal y como lo expuso Berhentz, aunque las emisiones de una fuente fija (fabrica) son mucho más elevadas que las de una fuente móvil, la cantidad de personas que están siendo afectadas por la emisión de un vehículo es mayor, pues éste se desplaza por toda la ciudad generando un impacto más amplio. Adicionalmente los vehículos más antiguos tienen el problema de auto contaminación, donde los gases producidos por ellos mismos pueden ingresar al interior de la cabina.

Contaminacion Aguas



La Contaminación Ambiental del Río Bogotá
El río Bogotá nace a unos 3400 msnm en el Alto de la Calavera, Municipio de Villapinzón al nororiente de Cundinamarca. Recorre cerca de 370 Kms. de longitud en dirección suroccidente y desemboca en el río Magdalena a una altura de 280 msnm, en el Municipio de Girardot.
En este recorrido la cuenca del río Bogotá drena una superficie de 599.561 hectáreas, siendo sus principales tributarios, los ríos San Francisco, Sisga, Siecha, Tibitó, Teusacá, Chicú, Juan Amarillo, Fucha, Tunjuelo, Balsillas, Soacha y Muña en la cuenca alta y, Calandaima y Apulo en su cuenca baja. Constituye así mismo el eje fundamental y principal elemento del sistema hídrico del Distrito Capital y actúa como límite occidental de la ciudad y como elemento articulador entre el área urbana y el área rural de la Sabana.
El río Bogotá es la principal fuente hídrica de la Sabana de Bogotá y el receptor de los aportes domésticos de los habitantes de Santa Fe de Bogotá y los municipios de la Sabana. El 90% de la carga contaminante del río llega a través de los ríos Salitre o Juan Amarillo, Fucha y Tunjuelo. Un 30% de este caudal proviene de la cuenca del Salitre, un 39% del Fucha y un 21% del Tunjuelo, estando compuesto el 10% restante por los aportes combinados de las subcuencas de Torca, Conejera, Jaboque, Tintal y Soacha.
Programa de descontaminación de las aguas residuales de santa Fé de Bogotá
Debido a la magnitud y trascendencia nacional de la problemática ambiental del río Bogotá y el impacto sobre la región de la sabana, el Distrito se ha comprometido con la recuperación de la cuenca media a través de un programa integral de control en la fuente, recolección y tratamiento de las aguas residuales. Con el programa más ambicioso de la historia de Bogotá se está construyendo interceptores y colectores con una inversión superior a los $200.000 millones de pesos, las obras de alcantarillado local con un costo superior a los $35.000 millones y obras en licitación por $140.000 millones adicionales, en redes troncales de alcantarillado se están construyendo obras por $49.000 millones y abriendo licitaciones por $100.000 millones adicionales.
A través del DAMA se está ejecutando una estrategia integral de saneamiento teniendo en cuenta que aproximadamente el 90% de la contaminación de Bogotá es generada por los vertimientos de las aguas residuales domésticas y el 10% por los vertimientos industriales, que generan la mayor cantidad de problemas de salubridad. Un gran esfuerzo se dirige al control en la fuente con el programa de Control y Monitoreo de Vertimientos Industriales. Paralelamente se ejecutan los proyectos de Transferencia de Tecnología a la Pequeña y Mediana Empresa – PYME y el Manejo y Conservación de las rondas de los ríos y humedales.
Para el tratamiento de las aguas residuales de Santa Fe de Bogotá se cuenta con un programa a 20 años para la construcción de tres Plantas de tratamiento en la desembocadura de los ríos Salitre, Fucha y Tunjuelo. En la primera fase de este programa se adjudicó la construcción y operación de la Fase 1 de la Planta de Tratamiento el Salitre –, el consorcio Suez Lyonnaise des Eaux de Francia es la firma contratista, mediante el contrato de concesión No. 015 del 20 de septiembre de 1994. La planta entrará en operación en septiembre del año 2000.

La Financiación del programa, en particular de la planta de tratamiento El Salitre, consta de dos partes: La primera, correspondiente a la construcción de las obras, que debe ser costeada por la empresa concesionaria, para lo cual acudió a la banca internacional para gestionar el 75% de los recursos necesarios con el aval del D.C.. La segunda, constituida por los gastos en los que incurra el D.C. durante la concesión, es decir la compra de predios, estudios, interventoría y pago por metro cúbico de agua tratada, para lo cual se creó en enero de 1996 el Fondo Cuenta para la Descontaminación del Río Bogotá, cuyos recursos son manejados mediante fiducia con FiduPopular y que consta de tres fuentes: el Fondo Nacional de Regalías, el 50% del Porcentaje Ambiental del Impuesto Predial y, los Rendimientos Financieros generados por el Fondo Cuenta.
De acuerdo con los fondos existentes en el Fondo Cuenta y las proyecciones para los próximos años, los recursos alcanzaría para la compra de predios, la operación por concesión de la planta Salitre Fase I y cubrir algunos costos de operación de Salitre Fase II. Sería necesario recurrir a la transferencia a los usuarios para cubrir los costos de las plantas Fucha y Tunjuelo. Claramente el programa se encuentra desfinanciado más allá de la primera planta.


La Ejecución de las Obras.


Para la adecuada ejecución del programa de tratamiento de las aguas residuales es necesario unos requisitos como: Minimización de vertimientos industriales, Uso eficiente del agua, Control en la fuente, Control de vertimientos de sustancias de interés sanitario, Descontaminación de ríos y quebradas tributarios Río Bogotá y humedales (colectores e interceptores), Contar con los predios para la construcción de las plantas y para la disposición de los biosólidos generados en el tratamiento, Mínimo costo de tratamiento, Mínimo impacto socioeconómico y Asegurar recursos financieros

Fase I: Tratamiento primario: remoción del 40 % de carga orgánica y el 60% de sólidos suspendidos.
Fase II: Tratamiento secundario: calidad efluente final de menos de 20 mg/l de DBO5 y menos de 30 mg/l de sólidos suspendidos.
Efecto de las Plantas sobre el Río.- El efecto ambiental de las plantas se mide con base en la reducción de carga orgánica y sólidos suspendidos totales, únicos parámetros sobre los cuales existe compromiso contractual, por tratarse de plantas diseñadas básicamente para el tratamiento de vertimientos domésticos.


Un primer análisis se realizó estimando el porcentaje de reducción acumulado de aportes de carga orgánica y sólidos suspendidos de los vertimientos finales sobre el río Bogotá, en la medida que van entrando en funcionamiento las plantas, como se muestra en las siguientes gráficas.


El resultado indica que con la operación de la Planta Salitre Fase I, el impacto sobre el río Bogotá es mínimo, con una reducción del 9% de aporte de carga orgánica y 9% de aporte de sólidos suspendidos totales.
La eficiencia del sistema se reduce por las conexiones erradas y los vertimientos directos al río. Así, aunque los resultados de la reducción de aportes que se presentaría con las tres plantas operando en sus dos fases es de 69% de carga orgánica y 76% de sólidos suspendidos totales, sobre el río la reducción real de aportes es de 65% y 70% respectivamente.
Un segundo análisis de los efectos de las plantas sobre el río Bogotá se efectuó corriendo el modelo QUAL 2E de la EPA, con los datos de la CAR de un estudio hecho en 1996. Se modeló un escenario de todas las plantas funcionando con tratamiento primario y secundario, tratando los siguientes caudales en las plantas: Salitre 4 m3/s, Fucha 7 m3/s y Tunjuelo 4 m3/s.
Los resultados que se muestran en la siguiente gráfica, comparados con la norma de calidad de referencia establecida por la CAR en el acuerdo 58 de 1987, permiten concluir:
El río llega a las descargas de Bogotá con menos de 1 mg/l de oxígeno disuelto, debiendo tener al menos 6 mg/l
La planta Salitre en sus dos fases, incrementa el oxígeno disuelto hasta 1,5 mg/l, pero con las descargas posteriores provenientes del humedal de Jaboque y la planta de tratamiento del río Fucha (con tratamiento secundario), el río llega nuevamente a tener una concentración de oxígeno disuelto de 0 mg/l (pocos metros después del vertimiento), concentración que se mantiene a pesar de los vertimientos de aguas tratadas por la planta de tratamiento del río Tunjuelo (incluyendo secundario). Este resultado se presenta porque el suministro de oxígeno por el agua tratada en las plantas no es suficiente para contrarestar la demanda del Río Bogotá y rápidamente se pierde el efecto y se diluye en los mayores caudales que trae el río.
Las condiciones actuales del río Bogotá a la entrada de los vertimientos de la Capital (prácticamente muerto), hacen totalmente ineficaz el trabajo de las plantas del Fucha y del Tunjuelo, particularmente el de esta segunda.
La Planta del Salitre. Las obras civiles se iniciaron a finales de 1997 y se espera que a partir del 20 de septiembre del año 2000 la planta opere con un caudal de tratamiento de 4 m3/seg de aguas residuales. Las siguientes Figuras muestras una panorámica del área de construcción de la Planta El Salitre y Detalles de la construcción de la Bocatoma.


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